Prisionero

En el juego de la vida, "caer y levantarse" es un acontecimiento continuo. No triunfan los que nunca se caen (es imposible); sino los que se levantan una vez más sin darse por vencido.
A una persona que se ha caído y se ha quedado encerrada, prisionera en el sótano de su vida, con escasos y efímeros placeres y pocas gratificaciones, sin encontrar ni entender el sentido de su existencia, sin realización personal, hay que convencerle de que existe una puerta de salida que le conducirá a un camino especial: hacia la libertad. Un camino que le llevará a ser el protagonista de su historia, donde encontrará cimas y cumbres, en los que sus poderes y virtudes le conducirán al sentido de la vida y a la realización personal.
Se trata de la conquista de la madurez, del aprovechamiento del tiempo de la vida y del descubrimiento de las relaciones satisfactorias.
